Tras una temporada para el olvido, un Brasil cada más
tentador y la embestida del nuevo gobierno nacional con la inminente
eliminación total de los feriados puente, los prestadores de servicios
turísticos de la provincia están en la encrucijada de morir en el intento o
apostar por más y mejores servicios. Sebastián Bel, presidente de la cámara
entrerriana que nuclea al sector, dialogó con Dos Florines y analiza lo que el
camino por delante.
Nahuel Amore | DOS FLORINES
El turismo en Entre Ríos finaliza un año complejo
desde donde se lo mire. En enero, las crecientes de los ríos Uruguay y Paraná
afectaron directamente a los atractivos de verano que se quedaron sin playas en
las semanas clave de afluencia. Pero a pesar de que luego el agua bajó, quedó
la impresión por parte de los visitantes de que estas tierras seguían
inundadas.
Por si fuera poco, las malas condiciones climáticas
también jugaron una mala pasada en los meses que siguieron, con lluvias
torrenciales que perjudicaron a ciudades y caminos. El panorama negro se
conjugó además con una baja del poder adquisitivo de los argentinos producto
del proceso inflacionario y horizontes poco claros sobre el devenir de la
economía.
Por otra parte, y ya de cara al 2017, este año surgió
la posibilidad de concretar una medida que pone en jaque al sector. El Gobierno
de Mauricio Macri planteó en varias oportunidades la necesidad de reducir los
feriados puente, con el objetivo de cumplir con los 180 días de clases y no
perjudicar al comercio que viene en caída. En la última semana, el avance
oficialista fue mayor y ya hay un proyecto de ley para eliminarlos por
completo.
En este contexto, los desafíos que se presentan para
los prestadores de servicios turísticos en la provincia son muchos. En diálogo
con DOS FLORINES, Sebastián Bel, presidente de la Cámara Entrerriana de Turismo,
planteó que a este escenario se lo contrarresta con mayor competitividad.
Asegura, en la sinergia público privada está la clave para fomentar aún más la
llegada de visitantes y evitar que las ofertas tentadoras del exterior ganen el
mercado.
COMPETITIVIDAD. “El desafío de los prestadores de servicios turísticos va a ser competir con servicios y con precios. Tenemos que ser más competitivos, porque sabemos que Brasil volvió a devaluar, Chile está barato y Uruguay mantiene el mismo precio que el año pasado. Eso va a hacer que tengamos que estar más activos”, señaló el profesional.
En esta misma línea, dejó entrever que quizá no todos
puedan afrontar el desafío, sino los que estén preparados. “Principalmente, van
a trabajar bien aquellos prestadores que tienen buena calidad de servicios y
han sabido comunicar bien y trabajar con las redes sociales. Quienes no han
logrado comunicar sus emprendimientos ni han mejorado la calidad de servicios,
les va a costar mucho más”, advirtió.
De todos modos, Bel instó a que el sector público
también genere una serie de obras básicas que permitan a los emprendimientos
privados poder ganar esa competitividad. “El Estado tiene que generar las
condiciones de accesibilidad y los recursos para que haya energía eléctrica y
gas natural. Hay muchos prestadores de servicios turísticos que no tienen gas y
hay muchos cortes de luz en algunos lugares, principalmente la costa del
Uruguay, durante el verano. A eso hay que mejorarlo”, indicó.
Desde esta misma perspectiva, el profesional añadió:
“En línea con mejorar los servicios, la hotelería y gastronomía deben ser más
amigables con el ser humano, con rampas y mejor atención para las personas
discapacitadas. Eso le da un valor agregado. Hay muchos prestadores que ya lo tienen,
pero otros que aún no. Todo eso tiene que trabajar la actividad turística, para
ser más inclusivos y amigables”.
FERIADOS PUENTE. Tras la polémica
que desató el Gobierno nacional con los feriados puente, los distintos sectores
plantearon sus posturas. Por ello, en primera instancia se llegó a un acuerdo y
solamente se iban a mantener al menos dos. Sin embargo, en los últimos días
elaboraron un proyecto de ley que propone directamente su eliminación.
“El proyecto tiene tres partes que para nosotros es
muy complicado. Primero que desaparecerían los feriados puente denominados para
fines de semana turísticos, que son dos al año. Segundo, al Jueves Santo lo
declararían como día no laborable, y eso le daría como opción de trabajar o no,
por lo cual la Semana Santa se acortaría. Pero no sólo eso, hay una connotación
que es sensible a todos los católicos porque tanto el Jueves como el Viernes Santo
son las fechas más importantes del catolicismo. Además, se presenta una
incongruencia porque en el proyecto hay feriados móviles, cuando dicen que hay
que valorar más el significado de las fechas patrias”, sintetizó Bel.
Desde ya, la entidad que nuclea a los prestadores de servicios
turísticos en la provincia se opuso y exige el rechazo en el Congreso. Para
Bel, independientemente de esta política que fomentó el kirchnerismo, se pueden
garantizar los 180 días de clases. En todo caso, planteó que detrás de todo
están presionando los grandes grupos concentrados, principalmente las cadenas
de hipermercados e industrias del Gran Buenos Aires aglomerados en la Cámara
Argentina de Comercio (CAC).
FEDERALISMO.
En este sentido, Bel disparó que en esta iniciativa
oficialista hay un sesgo unitario, que pone históricamente a Buenos Aires en el
centro de la escena y los privilegios de la Nación y excluye al famoso
“interior del país” de las provincias. “Nosotros tenemos que tener una visión
integradora, federal, y que todas las actividades productivas de la provincia y
la Argentina trabajen de igual manera”, afirmó a DOS FLORINES.
En esta misma línea de argumentación, ejemplificó: “El
Ahora 12 fue una gran herramienta para mantener el comercio, donde el turismo
no estaba incluido. Pero ahora este ordenamiento de los fines de semana largos es
algo para fomentar y mantener a la actividad turística. Hay que ser más
solidarios y pensar en todas las ramas productivas y no solamente en un
sector”.
Finalmente, Bel hizo hincapié en que lo que genera el
turismo, se expande a otros sectores. “El turismo es una actividad turística de
exportación y genera divisas. Amén de eso, seguramente se cambian aires
acondicionados, se consume más combustible, algunos restaurantes tienen que
pagar horas extras, se pueden reparar habitaciones, renovar sábanas, reponer
vajillas; seguramente hay mayor consumo de carne, más de leña, de gas, y a eso
lo genera la actividad turística y regional”. “El turismo es una red donde
todos se benefician. No es sólo una pata, sino un todo”, concluyó.
El pedido para los legisladores
A raíz de la elaboración del proyecto de ley para
eliminar por completo los feriados puente, desde la Cámara Entrerriana de
Turismo hicieron un pedido muy especial para los representantes del pueblo.
“Presentamos una nota y estamos hablando con cada uno de los legisladores
entrerrianos de los diferentes colores políticos para que no voten el proyecto
de ley”, contó Sebastián Bel, presidente de la entidad.
Consultado sobre quiénes le darían este apoyo, el
profesional señaló a Julio Solanas y Lautaro Gervasoni, pero fundamentalmente a
Carolina Gaillard –todos del Frente para la Victoria–, por ser vicepresidenta
de la Comisión de Turismo en la Cámara de Diputados. “Ha sido una defensora de
los fines de semana largos. Siempre ha estado a disposición, sabe del tema, lo
defiende y tiene asesores que son profesionales del turismo”, destacó.
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