Ante la mirada atenta de industriales, intendentes y
representantes de distintos municipios de la provincia, los funcionarios de la
Dirección de Parques Industriales y los senadores que debaten en comisión la
propuesta, detallaron los puntos más importantes del proyecto de ley. Nuevas
definiciones y adaptaciones a las normativas nacionales, fueron los ejes de una
mesa de diálogo donde no faltaron las dudas y los cuestionamientos sobre lo que
ya está instalado en varias localidades del territorio entrerriano. En ese
marco, el horizonte trazado redundó en el desarrollo productivo y urbanístico
de Entre Ríos.
Nahuel Amore | Dos Florines
El desarrollo industrial ha sido uno de los grandes e
históricos desafíos de Entre Ríos, sobre todo ante un complejo entramado
agropecuario que termina definiendo la matriz productiva del territorio. Sin
embargo, a pesar de las desventajas comparativas, distintas localidades a lo
largo y a lo ancho de la provincia apostaron por la creación de sus parques
industriales, en pos de ese horizonte de generación de valor agregado.
En este nuevo contexto político y económico, donde el
diálogo entre los actores es inevitable y los indicadores advierten sobre la
necesidad de generar empleo genuino, el crecimiento de la industria sigue
siendo la meta a alcanzar. Por esa línea, y con la experiencia del camino
recorrido en la materia, el gobierno de Gustavo Bordet apuesta a crear una
nueva ley que afine el lápiz a la hora de reglamentar la gestación de nuevos
distritos industriales.
En este sentido, la Dirección de Industria de Entre Ríos,
cuya gestión sigue teniendo al frente a Ricardo Armocida, fue la propulsora de
la redacción de la normativa, que actualmente se encuentra en tratamiento
legislativo a través de la Comisión de Producción del Senado provincial que
preside Mario Torres. En esta etapa, todavía de definiciones, el objetivo es
seguir sumando voces al preproyecto, elementalmente de aquellos que tendrán a
su cargo la implementación, en caso de aprobarse en un futuro cercano.
Precisamente, para esto fue que se convocó el jueves
pasado no sólo a intendentes y funcionarios de los municipios entrerrianos,
sino también a los representantes de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER),
como entidad clave para pensar la sinergia público privada que impulsa la ley.
Hasta la sala de la Casa de la Cultura en Paraná llegó DOS FLORINES y pudo
percibir el clima de entusiasmo, voces y dudas sobre la propuesta.
DESARROLLO. Armocida resaltó la importancia que tiene este tipo de políticas para el
desarrollo local. “Desde 2012 para esta fecha se ha trabajado fuertemente en la
aprobación, regularización y generación de nuevos parques industriales, que ya
totalizan 26 en la provincia. En términos cuantitativos, creo que hay un número
importante”, destacó sobre lo hecho hasta el momento.
De todos modos, instó a “afinar el lápiz” para generar nuevos
distritos industriales, en pos también del desarrollo urbanístico. “La
industria como tendencia tiende a la aglomeración, entonces acá lo que se
procura es que cada localidad tenga su espacio para contener y desarrollar la
capacidad industrial propia”, remarcó el funcionario, que viene de la gestión
anterior de Sergio Urribarri.
“El desafío de la industria es dinámico y, por ello, el
objeto de esta ley, como lo pidió el gobernador Bordet en la asamblea
legislativa, es hacer una nueva ley en la materia que apueste a los desafíos
que tiene la industria para adelante. Hay que pensar en un desarrollo con proyección
planificada, sustentable”, reflexionó.
Por su parte, Mario Acuña, subsecretario de Industria de
la provincia, destacó que el proyecto “contribuye al ordenamiento territorial
de cada uno de los municipios”. En este sentido, señaló además que les
posibilita “desarrollarse urbanísticamente en forma más sustentable, teniendo
en cuenta que hoy por hoy los criterios ambientales ya son un contrato social
que están instalados en todas las comunidades y son objetivos que los
municipios deben tratar de asegurar”.
DUDAS. La principal duda que se generó en el debate, fundamentalmente a partir
del aporte de los municipios, fue qué sucedería con aquellos parques
industriales ya instalados que no se adaptan a la norma. “La sugerencia es
adaptar, adecuar la actividad del particular. Hay que ver cómo se estableció en
cada caso”, sintetizó Raúl Ledesma, abogado encargado de las definiciones
legales de la normativa.
En este sentido, una de las consultas puntuales fue a qué
se considera industria y qué disyuntivas se pueden plantear con ciertas
empresas de servicios ya instaladas. “Si tomamos un criterio abierto de qué
entendemos por industria en cada localidad, eso genera una anarquía de
actividades que es muy complicada. Por eso se toma el Clanae (Clasificación
Nacional de Actividades Económicas), que es una norma que todas las provincias
la utilizan, porque sirve como idioma universal para saber qué es cada
actividad económica”, aclaró Armocida.
Por su parte, Rubén Mendoza, del equipo técnico de la
Dirección, remarcó que las tierras destinadas a los distritos industriales son
exclusivamente para asentamientos de industrias y de servicios complementarios.
En este sentido, señaló: “Pretendemos una buena separación entre lo que es
servicio e industria”. “Si empezamos a meter servicios dentro de los parques
industriales, no estamos generando valor agregado”, destacó.
EL DATO
26
Son los parques industriales en Entre
Ríos actualmente.
¿Y los
beneficios impositivos?
Ricardo Armocida, director General de
Industria y Parques Industriales de Entre Ríos, aclaró que el proyecto de ley
para la autorización, creación y funcionamiento de Distritos Industriales no
contempla exenciones impositivas u otro tipo de beneficios que reclaman los actores
a la hora de fomentar la radicación de empresas. Al respecto, explicó que para
esos aspectos existen normas específicas, como la Ley Nº 10.204 de Promoción y
Desarrollo Industrial, además de otras normativas complementarias para tales
fines.
La mirada de los
industriales
Eduardo Tonutti llegó a la cita en representación de la
comisión directiva de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) y escuchó atento
los puntos más destacados del proyecto. Tras el debate, dialogó en exclusiva
con DOS FLORINES y destacó que la iniciativa “está buscando un ordenamiento en
las áreas industriales”.
“Lo vemos con agrado al tema. Además, la Dirección de
Industria le está dando participación a los distintos municipios para que hagan
el ordenamiento urbano y definan dónde quieren tener las industrias”, señaló el
empresario, quien además valoró que “todo lo que modernice la norma y la
actualice, va a ser en bien de la industria y de la sociedad”.
Consultado sobre la factibilidad de llevar la ley a la
práctica, fundamentalmente en aquellos lugares donde ya están radicadas una
serie de industrias y servicios, Tonutti consideró que será parte de un proceso
de adaptación. “Van a tener que fijar un plazo y eso tiene que existir”,
sostuvo al respecto.
En este sentido, Tonutti agregó: “Tenemos que entender
que lo preexistente tendrá un grado de complicación y también que debe haber
financiamiento para lograrlo”. “Creemos que siempre todo cambio se empieza por
un primer paso. A lo mejor este es un primer paso para el ordenamiento de la
industria”, resaltó.
En la voz de la UIER, el industrial valoró la invitación
del Senado para sumar sus opiniones al proyecto. “Desde la Unión Industrial
queremos participar porque entendemos que nuestros socios, que integran los
distintos parques industriales y así nos lo requieren, se los debe tener en
cuenta a través de su opinión”, señaló.
Además, Tonutti hizo hincapié en la necesidad de abrir el
juego al debate, incluso dentro de la entidad. “Seguramente este es un primer
paso que se va a ir dando antes de la ley. Estamos muy conformes y lo vemos de
manera positiva”, concluyó.
Una ley,
nuevas definiciones
Además de la letra de la ley bonaerense, la experiencia
ha sido el principal elemento que utilizaron los técnicos de la Dirección de
Industria y Parques Industriales de Entre Ríos para crear una propuesta
superadora a la normativa vigente. La diversidad de asentamientos urbanos a lo
largo y a lo ancho de la provincia es la base a través de la cual se
propusieron nuevas definiciones, que posibilitarán no sólo la radicación y
ordenamiento de las empresas que generan valor agregado, sino el diseño
urbanístico de las localidades.
En este sentido, la primera novedad pasa por el cambio de
título que propone el proyecto. Distritos Industriales es el nombre que
recibirán estos tipos de emplazamientos, cuya definición es la de “predios
habilitados para el asentamiento de industrias manufactureras y de servicios,
integrados por ‘partes privativas’, y demás infraestructura, cosas, partes y servicios
comunes y equipamiento apropiado para el desarrollo de tales actividades”.
La iniciativa es más flexible con respecto a las
dimensiones y ya no obliga a contar con un terreno de 25 hectáreas. Cada
proyecto, según el caso en particular, definirá las medidas necesarias. Además,
tal como reza el texto de la iniciativa, los distritos industriales pueden
considerarse –según el origen–, como públicos, si son impulsados por el
gobierno nacional, provincial o municipal; privados, si los promueven personas
físicas y/o jurídicas; y mixtos, si participan tanto el Estado como los
privados.
A la hora de su radicación, los distritos industriales
deben definirse según el tipo de actividad. Serán considerados Generales
aquellos destinados al asentamiento de todo tipo de actividades manufactureras
y de servicios. En tanto, pueden ser Sectoriales si sólo admiten radicar
empresas de un mismo rubro de producción industrial, previa aprobación.
Finalmente, la apuesta también es hacia los Científicos y/o Tecnológicos, en
caso de que sea exclusivamente para empresas orientadas al desarrollo de
tecnología industrial o a la producción de bienes de alto contenido tecnológico.
Clasificación
de los distritos industriales
- Parque
Industrial: es una porción delimitada de uso exclusivo industrial, diseñada
y subdividida para la radicación de establecimientos manufactureros y de
servicios complementarios a la industria instalada, dotada de la infraestructura,
equipamiento y servicios comunes, en las condiciones de funcionamiento que
establezca el Poder Ejecutivo Provincial.
- Área Industrial:
es una porción de tierra delimitada de uso exclusivo industrial, diseñada y
subdividida para la radicación de establecimientos manufactureros y de
servicios complementarios a la industria instalada, dotada de las condiciones de
infraestructura básica que determine el Poder Ejecutivo Provincial. Sin perjuicio
de lo dispuesto en el artículo 8° de la presente ley, la iniciativa para la creación
de un Área Industrial queda limitada exclusivamente para solicitantes públicos
o mixtos con participación mayoritaria de carácter público.
- Zona Industrial
y de servicios: espacios de fomento preferencial para instalaciones
vinculadas a procesos industriales y de servicios complementarios a la
industria, que podrán ubicarse en áreas rurales de baja densidad poblacional, siempre
vinculadas a caminos de acceso o rutas. Estarán constituidas por las tierras
delimitadas por el Municipio de acuerdo a la Ley de Ordenamiento Territorial y
Usos del Suelo vigente. La Autoridad de Aplicación llevará un registro de
zonificación existente, a cuyo fin cada Municipio deberá remitirle dentro de
los treinta (30) días de sancionada la presente Ley testimonio autenticado de
la Ordenanza respectiva, y en idéntico plazo informar cualquier modificación
que en el futuro se realice. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 8° de
la presente Ley, la iniciativa para la creación de una zona industrial y de
servicios queda limitada exclusivamente para solicitantes públicos o mixtos con
participación mayoritaria de carácter público.
- Áreas de
Servicios Industriales y Logística: agrupamientos de servicios complementarios
para las industrias, que cuenten con las condiciones de equipamiento,
infraestructura y servicios que determine el Poder Ejecutivo Provincial.

Comentarios
Publicar un comentario