La cadena porcina tuvo un gran 2013, acompañado fundamentalmente por los precios y un mercado interno que demanda cada vez más carnes frescas. Cuáles son las perspectivas de una industria que crece en Entre Ríos y cómo se avizora el futuro inmediato en el contexto nacional e internacional. Estas y otras cuestiones fueron debatidas por Héctor Huergo y Juan Uccelli en la jornada que tuvo el sector en la provincia.
Nahuel Amore | Dos Florines
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| Juan Uccelli y Héctor Huergo debatieron en Crespo y remarcaron sus puntos de vista |
La Segunda Jornada “Nuevos Contextos Económicos y los Mercados de Carnes” que organizó hacia fines de noviembre la Cámara de Productores de Porcinos de Entre Ríos (Capper), convocó en Crespo a decenas de productores de la zona. Con el fin de poner en el tapete aciertos y errores, principalmente, de la cadena que finaliza en la carne de cerdo, se invitó además a destacados disertantes que analizaron el crecimiento del sector con miras al 2014.
En ese contexto, se desarrolló un intenso debate que tuvo como protagonistas al Ing. Héctor Huergo, Director de Diario Clarín Rural, y al Ing. Juan Uccelli, Presidente de la Asociación Argentina de Productores de Porcinos (AAPP). Por su parte, como Moderador del panel estuvo Gustavo Sánchez Romero, periodista de Dos Florines que interactuó por medio de la formulación de preguntas. Asimismo, al público presente se le brindó la oportunidad de indagar y evacuar todas sus dudas.
—¿Cómo observan los recientes cambios en la cartera de agricultura del Gabinete nacional?
—Los veo positivos. Que se van a hacer las cosas y capaz el Ministerio pueda tener el peso del Ministerio y tomar las decisiones del Ministerio. Y los nombres que están apareciendo ahora, que están ocupando lugares, es gente que es técnica con visión de producción. Y eso lo veo altamente positivo. Tuvimos un ministro dos años que no existió lamentablemente, que encima le fue mal al sector. Es mi opinión —comenzó respondiendo Uccelli.
—Yo coincido plenamente. Creo que ya tuvimos un Ing. Agrónomo, un buen ministro en su momento como fue Julián Domínguez, que trató de armonizar dentro de lo que se podía. Y hoy hay un técnico con una trayectoria importante también en la gestión administrativa, que estuvo en el Senasa y estuvo como presidente del INTA. Así que me parece que Casamiquela (Carlos) es un tipo interesante, dialoguista. Creo que son vientos un poquito más suaves. También es interesante lo del Senasa, que Diana Guillén es una profesional de muchos años recorridos y sobre todo una honestidad a toda prueba y creo que eso es favorable. Así que a mí me parece que el mejor de todos es Meme y ojala tenga continuidad. Creo que vamos a transitar dos años un poco más tranquilos —respondió a su turno Huergo.
—Cuando fue lo de la Resolución 125, se intentó desde el gobierno provincial disminuir el área sembrada de soja. No obstante, eso no fue así. ¿Cómo ven este desarrollo?
—Yo creo que el desarrollo de la soja en la provincia es una gran cosa. La soja es un maná que llovió sobre la Argentina y hay que producir toda la soja que podamos producir. Lo que pasa es que hay que rotar y saben también que el maíz es excelente para rotar con soja y el trigo igual. Pero el maíz y el trigo estuvieron castigados comercialmente. Posiblemente con la nueva demanda que se está generando con el maíz en la zona, que ya tenía demanda con el rubro avícola y ahora con lo que está creciendo el rubro cerdos, me parece que eso le va a dar una mayor perspectiva. Los gobiernos nunca van a sustituir a los mercados. La clave es generar nuevos mercados —argumentó el periodista de Clarín.
—Hoy en día el sector agrícola se encuentra en una crisis importante. Más precisamente el avícola que más del 54% de las exportaciones van a Venezuela y están pagadas mayormente por la Argentina en el marco de un acuerdo. ¿Cuál es la garantía de que al sector porcino no le pase lo mismo?
—El sector porcino no tiene que ver con el avícola en ciertas cosas. El primero es el comercial. El porcino hoy está más atomizado que el avícola y no va a llegar a tener la misma conformación, por lo cual el pensamiento es distinto. Segundo, estamos como en la década del 80 y principios de los 90 como el sector avícola, en el sentido que estaban en 8 Kg. por habitante por año y nosotros estamos en 10 Kg. en carne fresca solamente y con un techo que está muy por arriba. El crecimiento que vamos a hacer creo que es distinto, por eso este año el sector porcino ganó plata y el sector avícola no porque estaba dependiendo de la exportación —manifestó el representante de los cerdos a nivel nacional.
—Cuando dice distinto, ¿se refiere al sistema de comercialización, a la integración vertical de la cadena?
—No. Primero, en el sector avícola vos tenés una inversión importante en lo que es la parte industrial y una inversión menor en lo que es la parte productiva. Vos en el cerdo tenés una inversión enorme en la parte de producción y una inversión menor en la parte industrial. Por lo cual hay que poner mucha plata por cada madre y no tenemos el sistema del pollito. Y cuando se habla de conversión alimenticia quiero hacer una aclaración: en el pollo se habla de la conversión alimenticia del pollito hasta la faena, y en el cerdo con la conversión alimenticia ponemos desde la madre hasta la faena. Y hoy hay un dato interesante de conversión del pollo: si tomamos solamente los gordos estamos en los 2,4 Kg., no estamos tan lejos. Y creo que somos un sector para ganarlo todo. Me parece que aprendimos muchísimo de nuestros primos hermanos que son los avícolas. No vamos a hacer el mismo camino porque la realidad es distinta, pero tenemos un futuro que hoy no tiene techo. Y dentro de 10 años veremos si tiene techo, porque todavía no empezamos a exportar. Y los chinos que empiezan a tener un peso más, ya están consumiendo 35 Kg. por habitante por año. Pero solamente comen una parte de los chinos. Cuando coman todos, en el 2020 va a haber 60, 65 kilos por habitante por año de consumo de los chinos, que son 1.300 millones de habitantes —aclaró Uccelli tras la repregunta del moderador.
—¿De dónde imagina las inversiones próximas en el sector, de recursos genuinos propios o de inversiones directas extranjeras?
—El 100% de la producción argentina de cerdos es argentina, no hay un peso puesto por nadie de afuera. Y el futuro creo que no me imagino a los chinos comprando Tyson acá porque los chinos no nos llegan a entender, eso seguro. Pero puede haber algún capital extranjero —advirtió Uccelli.
—¿Brasil?
—Yo creo que más europeo, porque con todas las desgracias comprenden un poquito más a la Argentina. Y el jamón de Parma se va a hacer con cerdos de Latinoamérica, no se va a hacer más con cerdos europeos. Entonces a la inversión ellos la van a poner acá. Y digo latinoamericanos porque estoy pensando en un contexto no de la Argentina, sino de Mercosur, un poco más amplio. Y nosotros podemos ser un furgón de cola de la máquina enorme que es Brasil y nos puede ir muy bien, porque tiene un camino armado para ir adelante —agregó el presidente de AAPP.
—Los precios de las commodities están fluctuando en los granos. Se estima que la soja no va a variar mucho, pero sí el maíz y el trigo. ¿Ud. lo entiende así Ing. Huergo?
—Yo creo que de aquí a mediados del año del viene la soja baja 7 u 8 %, por lo que se espera que sea una gran cosecha sudamericana. El maíz, en cambio, que está en el pico de stocks en Estados Unidos, de aquí a mayo o julio del año que viene estará subiendo un 15%. Eso va a hacer que se equilibre un poco la brecha actual que es muy fuerte a favor de la soja. El que siembra maíz no tiene que mirar el precio de hoy, sino mirar el precio que ya está indicando Chicago. O sea, el maíz sube y la soja baja, entonces hoy hacen falta 3 kilos de maíz para un kilo de soja y el año que viene con 2,3 Kg. de maíz por un kilo de soja.
—Se estima que el acuerdo alcanzado entre Argentina y Repsol permitiría recuperar las importaciones de combustibles que España suspendió. ¿Eso va a tener un impacto sobre los granos?
—Sí. La soja ha sostenido su precio, el poroto se apoya en dos pilares, que es el precio de la harina y el precio del aceite. La harina se fue a las nubes, por lo cual sufren los cerdos y pollos. Pero el aceite se derrumbó como consecuencia de la política argentina de biocombustibles. Acá se bajó el consumo interno y trabó la exportación aumentando las retenciones, y encima Europa cerró las importaciones. Así que hay una catástrofe hoy con el tema de biodiesel. Esta medida, que puede tomar la Unión Europea, de volver a comprar biodiesel en condiciones un poco más laxas está por verse, porque ellos han metido restricciones muy fuertes. El derecho de importación es del 25%, es imposible competir. Si llegan a reducir esos derechos o de eliminarlos, desaparece aceite del mercado mundial, el aceite se va a entonar y en consecuencia va a haber dos factores que hacen subir a la soja: el peso de la harina y el peso del aceite —respondió el responsable de Clarín Rural.
—¿Está teniendo problemas el sector porcino para las importaciones de insumos?, ¿qué esperan del futuro?
—Hubo problemas y creo que parte de algunos de los errores de esta idea de cerrar. Yo creo que ningún país es todo abierto, todos los países ponen ciertas condiciones, pero las ponen desde el punto de vista de una política pro activa de crecimiento. Capaz que tendríamos que haber sacado los BMW, los Audi y haber dejado entrar los bienes de capital. Porque con los bienes de capital generamos recursos y con los recursos generamos valor agregado. O sea, si en vez de un Audi ando con un Toyota, no me va a cambiar la historia. Pero si tengo el mejor comedero que puedo tener que no lo fabrico acá hasta tanto lo fabrique y va a pasar un tiempo, puedo estar compitiendo de una forma mucho mejor que con el Audi —comparó enérgicamente Uccelli.
—El precio del cerdo depende casi directamente del precio de la carne vacuna. Se hablaba hace poco de que habría intensiones de bajar o eliminar las retensiones a la carne vacuna, ¿tiene alguna noticia ingeniero?
—No, no hay noticias. Sí se planteó que podía eliminarse en la era Moreno. Incluso políticos y economistas de la oposición como Martín Redrado salieron a decir que había que eliminar inmediatamente las retensiones a la carne vacuna que están en el 20%. Por supuesto que eso tendría impacto en todos los sustitutos como la carne de cerdo. Pero más allá de eso, sería bueno para la recomposición del negocio de la carne vacuna que está completamente castigado. Fíjense que las exportaciones este año van a ser de 200 mil toneladas, las más bajas de la historia. Pero lo importante no es la cantidad, sino la calidad. Eso que se está exportando es la chatarra de la industria frigorífica, son vísceras. El 50% de las exportaciones de carne son menudencias —expresó Huergo ante la primera intervención de un participante del público.
—¿Cuál es la expectativa para el 2014 en el precio de la carne porcina?
—Cuando hace seis meses estuvimos en Aranguren estaba lleno de productores con cara larga, en la cual estaban ganando plata. Hoy no hay tantos productores porque el precio cierra mucho; esa es la gran desgracia que tenemos los argentinos. En ese momento había dicho que el resultado del año iba a ser bueno. Me equivoqué, porque va a ser muy bueno. Y lo que veo es lo que están planteando, el costo de un vacuno muy movido que el cerdo acompaña desde atrás al igual que el pollo. Personalmente creo que si no hay una devaluación importante, va a recomponerse el precio del vacuno, no para arriba sino un poquito para abajo, y eso va a afectar directamente al cerdo. Y los precios que hoy tenemos del cerdo son un poco como para no creerle mucho. Yo diría que veo los próximos cuatro meses hasta marzo con algún retoque o viendo que tocamos el techo y vamos a bajar con el precio. Con maíces con los que se están pagando hoy es un problema, pero uno espera que los maíces más o menos se acomoden. Todo esto si no hay una devaluación importante, porque sino todo esto que estoy hablando no tiene sentido. Que estemos hablando de $10 yo creo que es un precio que no está dentro de la realidad. Que hay que aprovecharlo, bárbaro. Pero yo no haría ninguna cuenta de inversión sobre esos precios, sería más conservador. Históricamente el precio en enero cae, salvo los últimos cuatro años. Lo que pasa es que cambió la demanda en la Argentina. Hoy como consumimos carne fresca, la demanda en verano aumenta, porque la gente quiere pasarla mejor, quiere mejorar su vida sexual porque está de vacaciones y come más cerdo. Pero dependemos de la vaca, no del ternero ni del novillo —argumentó ampliamente el titular de la asociación a nivel nacional de los porcinos.
—A partir de la vinculación del precio del maíz con el precio del petróleo, ¿qué va a pasar con el tema del shale? ¿Podemos entrar en un sistema de alto riesgo en la producción agropecuaria?
—En el congreso del año 82 en Mar del Plata el título era “¿Producir más para qué?”. Ese era un momento de grandes excedentes a nivel mundial. Pero bueno, se acabaron. El remedio para los bajos precios fueron los bajos precios. Se dejó de producir y de pronto explotó la demanda y no hay stocks. El shale gas en Estados Unidos es una realidad. Pero produce un producto que no es exportable. Solamente importa gas Argentina, pero a un precio de 15 o 16 dólares el millón BTU, que es el gas más caro que usamos. Y en eso hay mucho costo de compresión y transporte. La Argentina va a tener shale gas un día, ojala lo tengamos lo antes posible, pero lo tendremos dentro de 6, 7, 8 años. Mientras tanto acá se han amortizado plantas de etanol; hubo plantas de biodiesel que se amortizaron en seis meses. Ahora ya no, los que no llegaron a tiempo sonaron. Yo veo que la Argentina no va a tener shale gas por mucho tiempo y va a tener que importar gas, y además nafta y gasoil, como lo está haciendo ahora. Entonces todo lo que hagamos de biodiesel y etanol para el mercado interno es ahorro de divisas, es sustitución de importaciones de energía —explicó Huergo.
—¿Y el petróleo de Estados Unidos?
—El petróleo está a 100 dólares y nadie habla de un petróleo de 50 dólares. Está en ese nivel. Hay un argentino que tiene un pozo de gas en Estados Unidos que ha dicho que esos pozos van a estar tapados por muchos años. “A 350 no lo saco, lo guardo” —añadió el periodista de Clarín tras la repregunta del público.
—Yo quisiera hacer una aclaración: en la competencia de biocombustibles, consumo animal, Argentina no tiene ese problema. Argentina es uno de los pocos países junto con Estados Unidos que lo que tiene que hacer es producir más. Y esa es la idea de no pelearnos por una torta chica, sino de hacer la torta más grande. Capaz que al problema lo van a tener Perú, Colombia o Chile, que dependen del maíz argentino. Los famosos pozos de Chile que se hacen con maíz y soja argentina, van a tener un problema de costos y Argentina va a tener una oportunidad. En vez de ver un problema yo veo una solución y una ventaja única. Encima vamos a tener combustible más barato que el resto, porque no vamos a estar dependiendo de afuera. No hay que ver las cosas negativas para afuera sino hay que ver las oportunidades —intervino Uccelli con optimismo sobre el futuro para el país.
—¿Nos va a pasar a los productores argentinos lo que ya nos pasó en otros rubros, de que vamos a completar este período de bonanza hasta cubrir el mercado interno y vamos a dormirnos en los laureles o vamos a sentar el desafío de empezar a trabajar en escala y conquistar los mercados internacionales?
—Siempre se habla de la brecha de que seguimos importando. Nosotros en el 2002 importábamos 20.000 toneladas de carne de cerdo y llegamos a una producción de 150.000 toneladas locales. Hoy, y esperemos que este cambio en el Ministerio lo blanquee, estamos arriba de los 450.000 toneladas. Y vamos a importar este año 10.000 toneladas. O sea, seguimos importando, pero la verdad lo que hemos crecido fue por el mercado local. Lo que creció acá es el consumo de la carne fresca. Y Doña Rosa y Don José, con la idea de carnicería gracias al vacuno, quieren fresco, no quieren congelado. Y si es fresco, es argentino. Entonces el panorama para crecer es bárbaro. Y para exportar tenemos un problema muy serio: seguimos siendo chiquitos para cualquier cosa. Acá se están haciendo inversiones importantes en producción, que es lo más caro. Pero después hay que realizar una inversión en industria que hoy en Entre Ríos el 70 % de su producción se va a otro lado. Entonces hay que agregarle valor localmente y hacer volúmenes. Estamos pensando en que el frigorífico faenador se quede con las cabezas, con las patitas, con el rabo, los riñones, para hacer volúmenes para exportar. Si la cabeza quedara en el frigorífico, se haría un volumen importante y se lo exportaría a un mercado que lo consume, que es el mercado del sudeste asiático que es el que está creciendo. Creo que en la medida que tengamos volumen y empecemos a organizarnosm vamos a estar bárbaros —fundamentó el presidente de AAPP.
—¿Cuál es la posición que deben tener las asociaciones, cámaras, para tratar de sostener el status sanitario?
—En octubre se declaró Prrs en Chile, algunos dicen que es una nueva infección. Soy de los que creen que es una reaparición de una infección anterior. La realidad es que el Prrs golpea mucho. Solamente en Estados Unidos se pierden 600 millones de dólares por año por culpa de Prrs. Argentina es libre de Prrs, en primer medida por Dios, y en segunda porque el Senasa, con todos los errores que tiene, funciona y se hacen los controles. Yo creo que la Argentina lo que tiene que hacer es trabajar en defender el status que tiene, seguir incorporando genética, pero traer genética de la punta de la pirámide, y no traer S1 que no tiene sentido. Hay que traer acá genética que me mejore la pirámide poblacional y no la chanchita para que para. O sea, me parece que ese es el concepto que tenemos que cambiar. Y un error, y me voy a poner en contra de muchos sanitaristas, es que se justifica mucho el tema del Mycoplama libre. Hasta qué punto se justifica ser libre de Mycoplasma si después me entra Prrs al país y caigo en una situación complicada. Estamos en pleno desarrollo de reuniones con organismos públicos para acotar el riesgo, porque en biología siempre existen —respondió el representante de los porcinos.
—¿Cuál es la situación del sector porcino respecto a la genética y cómo es el futuro?
—La genética, por la inversión que voy a hacer, no está acá en el país y es igual que en el pollo. Hay un mercado, como el pollo de campo, que puede hacerse. Es un mercado interesante pero muy exclusivo, que no es el volumen. La genética lamentablemente vamos a seguir dependiendo de afuera porque todos los desarrollos de genética de avanzada requieren muchas inversiones que acá no tenemos. O sea, Brasil hizo sus deberes, y uno cuando compara con Brasil que apostó a tres razas y siguió, en cambio acá apostamos a un montón de razas y hoy no tenemos ninguna —finalizó Uccelli.

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