Cómo hacer para que los comercios minoristas sean competitivos es una pregunta que se responde con el modo en que se organizan los actores. Oscar Antonione disertó sobre el programa que impulsan desde la CAME y otras instituciones y esgrimió alternativas para mejorar las ventas. Según definió, los centros comerciales nacen del trabajo asociativo y articulado entre el gobierno municipal, las cámaras empresarias y los entes de turismo.
Nahuel Amore | Dos Florines
| Lic. Oscar Antonione disertó en la 1° Jornada de Comercio Entrerriano organizada por la FEDER |
Los centros comerciales a cielo abierto fueron abordados también en la 1° Jornada de Comercio Entrerriano. A su turno estuvo el Lic. Oscar Antonione, quien es director justamente del Programa de Desarrollo de Pymes en Centros Comerciales a Cielo Abierto, organizado conjuntamente por la Confederación Argentina para la Mediana Empresa (CAME), el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En el marco del encuentro, el expositor puso en evidencia —primordialmente con el empleo de fotografías que mostraban experiencias recientes— que los paseos de compra organizados y gerenciados por el conjunto de comerciantes permiten obtener mayores réditos. De ese modo, introdujo las acciones que llevan a cabo, el modo en que deben ser encarados los proyectos por los diferentes actores involucrados y los beneficios que traen aparejados.
Programa. El programa impulsado por la CAME que refiere a los centros comerciales es propositivo. Según Antonione, es más bien un “fundamento teórico para generar propuestas que aborden al comercio”.
Asimismo, agregó que es una “propuesta integradora” que se pretende realizar en 100 ciudades del país, y que tiende a combatir distintas fuentes de problemas. En relación a esto, considera que la competencia es a lo que deben apuntar los trabajadores del último eslabón de la cadena económica. Más precisamente, deben tratar de superar tanto las ventas ilegales como las que se realizan lícitamente con tarjetas de crédito por internet y que vienen en aumento constante.
De esta manera, apuntó que el objetivo del programa es contribuir a mejorar la competitividad de las pequeñas empresas dedicadas al comercio minorista y al establecimiento de servicios, particularmente las dedicadas al turismo.
Centros comerciales. Un centro comercial a cielo abierto es mucho más que un área delimitada. Implica fundamentalmente, según Antonione, una organización empresaria que interactúe con el municipio e instituciones vinculadas a la actividad turística para impulsar el comercio local.
Ciertamente, como remarcó el disertante, esta forma de organización necesita de un sistema de gerenciamiento, dispuesto a llevar a cabo tareas de mantenimiento, limpieza, colocación de mobiliarios y carteles informativos. Esto debe apuntar, entre otras cuestiones, a darle prioridad al peatón, porque según Antonione, “compra caminando”. En otras palabras, “hay que generarle motivos para que vaya y compre”.
Para ello, se debe contemplar el marco estratégico urbano, junto con la planificación que se realiza desde el municipio. Debido a que los centros comerciales a cielo abierto cobran una identidad propia y con características particulares que la distinguen de otros lugares, se debe poner en valor no sólo a los comercios, sino también al conjunto de atributos de la ciudad.
Los edificios históricos le dan un plus al paseo de compras y por eso deben ser tenidos en cuenta al momento de la planificación. Según Antonione, esta particularidad hace de los centros comerciales a cielo abierto una gran ventaja en relación a los shoppings, ya que éstos tienen que reinventarse constantemente.
En resumen, los CCCA deben integrar una serie de propuestas y planes: de mejoramiento urbano, de promoción comercial, de identidad y comunicación y un esquema de dirección y gestión.
Asociarse. Para competir, los comerciantes se tienen que interesar por sus intereses. En este sentido, el disertante remarcó la necesidad de asociarse entre ellos y generar acciones conjuntas.
De este modo, diferenció el perfil de quienes “motorizan” la concreción de tareas para mejorar la competitividad y quienes no aportan. “Si la gente no hace las cosas, no avanzan”, sintetizó Antonione. Tal como reflexionó, estos empresarios y trabajadores no deben sólo proclamar las irregularidades, sino que deben hacer los arreglos necesarios.
Así, fue categórico al expresar que los comerciantes deben formar sus propias cámaras de empresarios, para plantear sus demandas y actuar en torno a ello. A nivel organizativo es mejor para gestionar los centros comerciales y articularse con otros actores. “Hay que tener ganas de hacer las cosas. No hacen falta grandes presupuestos”, señaló el integrante de la CAME.
Finalmente, volvió a evidenciar que todo ello se debe efectuar en base al trabajo asociativo y articulado entre el sector público y privado. Así, el gobierno municipal, las cámaras empresarias y los entes de turismo son las partes institucionales que se integran para desarrollar estos paseos de compra, donde cada uno sale beneficiado de diferentes maneras.
Centro Comercial a Cielo Abierto
“Es una organización de comerciantes y otras empresas de servicios, que asociativamente trabajan con una planificación de promoción comercial, dentro de una estrategia urbana, en vistas a lograr una identidad propia y distintiva que les permita mejorar los flujos de potenciales compradores, revitalizando los cascos urbanos, contribuyendo a la oferta global de la ciudad y procurando generación de riquezas y empleo”, rezaba la diapositiva que presentó el Lic. Oscar Antonione.
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