Los empresarios pusieron la lupa en los números
proyectados en Entre Ríos de cara al año próximo. Se trata de un análisis de
los recursos y gastos estimados, sin conclusiones ni objeciones de valor, pero
con tres índices claves que permiten leer en términos globales la compleja
estructura económica de la provincia.
Nahuel Amore | DOS FLORINES
Ajuste es la palabra que todos quieren evitar,
sinceramiento es el eufemismo que se puso de moda y austeridad es el término
medio para reconocer que todos los Estados aumentaron sus gastos por encima de
sus recursos y que ahora deben ordenar los números para que el futuro tenga
viabilidad. En esta línea, los presupuestos para 2017, tanto en la Nación como
en las provincias, se presentan bajo el desafío de amalgamar entre la necesidad
de equilibrar las cuentas públicas y contemplar todos esos costos que están por
fuera de lo estrictamente económico.
En Entre Ríos, Gustavo Bordet elaboró su propia
proyección de ingresos y erogaciones para el ejercicio del año próximo. Sin
dudas, en una provincia donde el Estado es uno de los principales motores del movimiento,
el resto de los sectores que en cierta medida dependen de aquél, siguen de
cerca esta serie. En ese abanico, los empresarios nucleados en el Consejo
Empresario de Entre Ríos (CEER) no pierden pisada y pusieron la lupa en los números
del gobernador.
A través de los profesionales que integran el Instituto
de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES), elaboraron un informe en el
que realizan un análisis de los principales aspectos del proyecto presupuestario para el año que viene
en la provincia. Fundamentalmente, el trabajo compara las estimaciones de
ingresos y gastos de 2016 con las de 2017. Con estos datos, además, plantean un
balance del sector público en los ítems más destacados.
ÍNDICES. Pero no es todo. Sobre el final se construyen tres índices, en los cuales
quizá radican las grandes conclusiones del estudio. Por un lado, afirman que el
presupuesto 2017 muestra un 2,13% más de rigidez respecto de 2016 y se ubica en
un 57,74%. Esto significa que la suma de erogaciones de personal y
transferencias al sector público tiene un peso o incidencia cada vez mayor
respecto del gasto total.
Básicamente, el gobernador Bordet estará más atado a una
serie de gastos inelásticos, sobre todo sueldos, que le reducen el margen de
cualquier medida de ajuste. De hecho, según el informe, la planta permanente
total se incrementará en 107 cargos fijos, pasando de 65.486 empleados a 65.593
proyectado para el 2017.
Por otro lado, el estudio advierte a través del Índice de
Dependencia que la suma de los recursos tributarios nacionales y transferencias
corrientes sobre el ingreso total, se incrementó en 1,73% entre los dos presupuestos,
quedando para el 2017 en 57,69%. En otras palabras, para el año que viene, la provincia
dependerá cada vez más de los recursos que provienen del Gobierno nacional. Del
análisis de los ingresos se puede observar la evolución de los recursos que
genera la provincia comparados con los que llegan desde Nación.
El tercer y último índice advierte que habrá menos
inversión en términos globales. “El Índice de Inversión, que representa la
incidencia de la inversión directa en las erogaciones totales, se redujo en 0,40%
y se ubica en 13,91%”, precisa. Esto, claramente, va atado a esa rigidez cada
vez mayor que tiene la estructura económica provincial.
INGRESOS. El presupuesto de Entre Ríos para 2017 estima los recursos totales en 75.935
millones de pesos. Esto significa una suba del 33% respecto a lo calculado en
2016, mientras que sin considerar los ingresos de la seguridad social, este
aumento se ubica en el 35%, señala el informe.
De esa estructura de recursos, los ingresos corrientes representan
el 91,6% del total y se estiman en un 36% superior respecto al presupuesto del
año anterior. Por su parte, los ingresos de capital representan el 8,4% y está
proyectado un aumento del orden del 20%.
Por otra parte, el informe indica que el presupuesto
anticipa un crecimiento de todo lo que se produce en Entre Ríos (PBG) en un
3,5%. Esta estimación va en línea con las proyecciones del Gobierno de Mauricio
Macri, de un 17% de inflación anual y un crecimiento del PBI del 3,5%.
Respecto del origen de los recursos corrientes, para los
ingresos tributarios que provienen de la Nación estiman un crecimiento del 32%.
Estos están compuestos por la Coparticipación Federal, la Ley de Financiamiento
Educativo Nº 26.075 y la distribución de impuestos nacionales por regímenes
especiales de ganancias, combustibles, bienes personales, entre otros.
En tanto, para los de origen provincial, calculan un
aumento del 39% sobre lo presupuestado. Los ingresos brutos seguirán engrosando
las arcas provinciales en un 61,3% de la composición total. Le seguirán el
Impuestos Inmobiliario, con una representación del 20,4%; el Impuesto a los
Automotores, en un 10,8%; el Impuesto de Sellos en 5,0%; y otros en 2,5%.
En este ítem, el estudio anticipa un reconocimiento
parcial del déficit de la Caja de Jubilaciones, que según el propio Gobierno,
ya supera los 2.000 millones de pesos anuales. “Respecto a los fondos
nacionales discrecionales, es decir, las transferencias corrientes, se estima
una suba del 165% respecto a lo presupuestado en 2016. Este gran aumento es
porque se espera un aporte de 1.500 millones de pesos de reconocimiento de la
Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) por el déficit
previsional provincial”, expresa.
En relación al dinero que ingresa a través de los
polémicos excedentes de Salto Grande, además de servicios de puertos,
arancelamientos de hospitales, multas y fondos específicos –todos estos
considerados ingresos no tributarios–, el presupuesto estima un 44% de aumento.
Por último, los recursos estimados por Contribución a la
Seguridad Social representan el 16,9% de los recursos corrientes y se proyecta
en un 25% superior que en 2016.
GASTOS. Los gastos presupuestados para Entre Ríos en 2017 ascienden a 77.828
millones de pesos, lo cual implica una suba del 34% respecto al presupuesto
2016. Si se dejan de lado las prestaciones de la Seguridad Social, la variación
es 36% superior, precisa el informe.
Del total de erogaciones, los gastos corrientes representan
un 85,9%, mientras que los de capital un 14,1%. Sobre esta clasificación,
mientras que para los primeros se estima un incremento del orden del 38%, para
los segundos se proyecta una suba del 25% respecto al presupuesto pasado.
La Inversión Real Directa es el principal componente de
las erogaciones de capital y anticipa un incremento del 32%. Por su parte, la
variación de los gastos corrientes se sustenta fundamentalmente en la suba del
gasto en sueldos y gastos para los empleados públicos, del 43% respecto al
monto estimado en el presupuesto 2016. Además, el informe destaca un alza del
100% en rentas de la propiedad, a raíz del mayor peso de los intereses
correspondientes a la emisión de títulos y letras en los últimos años y, en
menor medida, por préstamos contraídos con el Banco de la Nación Argentina y el
Nuevo Banco de Entre Ríos.
Asimismo, el estudio explica que se proyecta un
incremento del 32% en las transferencias corrientes, que representan los fondos
que conforman la masa coparticipable que se distribuye a los municipios de
acuerdo al régimen establecido en la Constitución Provincial. En tanto, las
transferencias efectuadas a la educación privada para hacer frente a los
salarios docentes, calcula un crecimiento del 30%.
Un balance de
las cuentas públicas
El resultado financiero total proyecta un resultado
negativo en 2.589 millones de pesos para 2017. Si no se tuviera en cuenta lo
que corresponde a la Seguridad Social, en cambio, se estima que será positivo
en 696 millones de pesos, precisa el informe del Consejo Empresario de Entre
Ríos (CEER).
Para realizar esta proyección, dice que se prevé que los
ingresos de la seguridad social aumentarán un 35% respecto a lo presupuestado
en 2016, pero subirán un 26% respecto a la proyección de la ejecución del
ejercicio 2016.
Por otra parte, el trabajo indica que los gastos de la
seguridad social se incrementarán un 27% presupuestado en 2016 y un 19%
respecto a la proyección de la ejecución del ejercicio 2016. “Es decir,
nuestras estimaciones proyectan un déficit mayor en la seguridad social para el
año 2017”, advierte el informe.
El año próximo, Gustavo Bordet deberá seguir pagando la
deuda vieja y la nueva. “El proyecto de presupuesto prevé amortizar títulos
públicos por 1.680 millones de pesos, devolver préstamos de organismos
internacionales por 362 millones de pesos y otros préstamos por 1.281 millones
de pesos”, informa.
Además, la provincia debe afrontar los compromisos de
deuda de ejercicios anteriores, conocida como deuda flotante, que se estima en 2.004
millones de pesos, aunque se trata de un monto menor que el presupuesto 2016.
Por último, se estima que el Gobierno tome deuda por
7.220 millones de pesos, lo cual representa un 21% más que lo previsto en el presupuesto
2016. De ese total, 3.927 millones provendrían del Gobierno nacional, entidades
financieras u otros, otros 266 millones con organismos internacionales y 3.028
millones de otros préstamos, del cual no se aclara la fuerte, concluye el
trabajo.

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