El paranaense Daniel Lejtman, especialista a nivel
nacional en temas tributarios, llevó a cabo una conferencia en la capital
provincial frente a empresarios, con el objetivo de brindar detalles sobre el
Régimen de Sinceramiento Fiscal que impulsó el Gobierno de Mauricio Macri. En
ese marco, habló en exclusiva con DOS FLORINES y destacó los puntos clave de la
ley. “Éste es el momento en que se termina de jugar a las escondidas”, remarcó.
Nahuel Amore | Dos Florines
Hablar a viva voz de blanqueo de capitales en Paraná
podría sonar, quizá, un tanto extemporáneo, sobre todo si el sentido de
comunidad todavía permanece arraigado en cada uno de los conciudadanos. Sin
embargo, los tiempos parecieran ser otros y la presencia del especialista
Daniel Lejtman se constituyó en una ocasión especial para que se rompan tales
barreras.
A pesar de que en el cotilleo de pasillo el común
denominador era el de “asesorar a un amigo”, diversos empresarios y
profesionales de la provincia se congregaron para escuchar con atención cada
uno de los detalles que brindó el experto del estudio Lisicki Litvin y
Asociados, uno de los tributaristas más demandados a nivel nacional a la hora
de hablar del Régimen de Sinceramiento Fiscal de la administración del
presidente Mauricio Macri.
Sin dudas, el famoso blanqueo de capitales es una de
las grandes apuestas del Gobierno nacional, no sólo para generar recursos en
pos de pagar los juicios a los jubilados, sino también para volver a calentar
la economía. Por ello, la mayoría de los actores implicados coinciden en las
ventajas que tendría esta política en comparación con la que han impulsado
otras gestiones como los Cedines de Cristina Fernández de Kirchner.
En este contexto, Lejtman dialogó en exclusiva con DOS
FLORINES y trazó su visión respecto de los puntos más destacados de este
blanqueo. Desde su perspectiva, y “sin hacer apología de la evasión fiscal”,
dijo que los argentinos están ante una oportunidad única. “Sería de mala praxis
no aconsejar adherir a este blanqueo”, afirmó, y remarcó que es el momento para
que muchos “dejen de jugar a las escondidas”. En esta línea, resaltó las
expectativas que genera la iniciativa, incluso en Entre Ríos.
Sobre este último aspecto, el contador público oriundo
de esta ciudad se animó a decir que, a pesar de los prejuicios que el tema
podría provocar en estos pagos, muchos son los entrerrianos que pueden
aprovechar para exteriorizar sus capitales no declarados. No obstante, al igual
de lo que plantea en el país, asegura que es difícil saber con precisión, e
incluso arriesgar, cuántos entrerrianos estarían en condiciones de adherir y
por cuánto dinero.
—A lo largo de
los años se hicieron distintos blanqueos, ¿qué particularidad destaca de éste?
—Es cierto, hemos tenido vigentes el blanqueo de los Cedines
hasta no hace mucho –fue a fines de 2015 que terminó la vigencia del régimen–;
y habíamos tenido un blanqueo en 2009. Con esto, por supuesto que uno podría
preguntarse por qué éste es diferente o por qué adheriría a éste una persona si
no lo hizo en los anteriores. Yo creo que algo fundamental que distingue a este
blanqueo de los anteriores es la entrada en vigencia de convenios
internacionales multilaterales de intercambio de información automática. El
Fisco argentino va a contar, a partir del año próximo, con información de todos
los residentes argentinos que tienen activos financieros en el exterior.
Básicamente, bajo este nuevo marco de la transparencia fiscal internacional,
que entiendo que es un camino sin retorno, es que van a quedar en el radar del
Fisco muchas inversiones que hasta ahora algunos argentinos tenían no
declaradas y con eso dormían tranquilos, o jugaban a las escondidas. Este es el
momento en que se termina de jugar a las escondidas.
—¿Cree que
Estados Unidos brindará en algún momento información?
—La clave en esto es que Estados Unidos no adhirió a
ninguno de los convenios de intercambio de informaciones vigentes. Sin embargo,
todos los asesores financieros coinciden que más temprano que tarde Estados
Unidos la va a dar a la información. De hecho, Estados Unidos firmó un convenio
de un régimen específico que se llama Fatca, donde hizo acuerdos recíprocos con
muchos países con los que hoy intercambia información. Ya hay 62 países. No es
que no le da información a nadie.
Cuando Argentina el año pasado le pidió información
bajo aquel gobierno, Estados Unidos entendía que no era información segura y
por eso no se la proporcionó. Pero en el mejor marco de las relaciones actuales
con el Gobierno de Macri, es más que probable que lo haga en el futuro. Es más,
en la visita de (Barack) Obama se hizo un acuerdo de intercambio de información
entre la UIF de Argentina y la UIF de los Estados Unidos.
Yo creo que además de que va a ser cada vez más
difícil jugar a las escondidas, el punto es que va a ser muy difícil tener, y
mucho más mover, dinero no declarado en el exterior. Hoy quizá Estados Unidos
no es un riesgo, un peligro inminente, pero sí los bancos y los mismos brokers
financieros e inmobiliarios de esos países están invitando a sus clientes a que
si no adhieren, pasen la cuenta a otro banco u otro bróker. Eso creo que un
poco ratifica mi opinión como profesional de que este es el momento para
adherir y hasta que casi que sería de mala praxis no aconsejar adherir a este
blanqueo.
—¿Cuáles
considera que son los factores que le generan confianza al argentino para
entrar al blanqueo?
—Lo de confianza está bueno pensando a futuro en aquel
que ve que tiene la convicción de adherir. Pero aquel que tiene inquietudes, en
realidad, más que de confianza, son de desconfianza. Muchos argentinos saben
que hoy se terminó esto de seguir escondiéndose, que tienen que blanquear, pero
tienen inquietudes, como que si blanquean van a tener una mayor exposición,
mayor impacto fiscal obviamente en las operaciones a futuro y el riesgo a que
si mañana cambia el gobierno les puedan llegar a pedir información o que ese
dinero que está declarado en el exterior los traigan al país. Esta es la mayor
preocupación de quienes tendrían dudas de adherir. Tienen confianza en esta
gestión, pero no saben cuánto puede durar este marco económico y este contexto
actual.
—¿Considera que
hay desinformación por parte de los que tienen intenciones de adherir?
—Creo que los que tienen la intención es porque evidentemente
saben que se les va a hacer difícil en los próximos años.
—Saben que esta
es la oportunidad…
—Sin dudas. Pero sobre todo porque mucha gente quiere
disponer de ese dinero que tiene guardado o quiere dejarle a sus hijos los
patrimonios declarados, porque si no le están dejando problemas a futuro. Creo
que en la percepción de este riesgo está la clave para la inducción a la
adhesión. Pero lógicamente, entiendo las inquietudes de lo que puede ser de acá
en adelante para quienes decidan adherir.
—¿Cree que
habrá entrerrianos que blanquearán capitales?
—Sí, sin dudas. Es una cuestión estadística. Hay gente
de todos lados que tienen y que a lo largo del tiempo ha llevado ese dinero a
lugares donde ha tenido mejor resguardo que en nuestro país. Con lo cual, seguramente
hay muchos entrerrianos que pueden adherir al blanqueo. Hay que ver si se
animan a o no a adherir al régimen por todas estas inquietudes que comenté. Hay
que ver también si las administraciones fiscales provinciales adhieren. De
hecho, en Entre Ríos hay un proyecto de ley. Básicamente, cuando uno adhiere, está
declarando ingresos que no declaró en su momento y ahí detrás están los fiscos
provinciales que pueden llegar a reclamar sobre eso si no acompañan la
iniciativa nacional.
—Acá sería la
ATER el organismo que podría controlar.
—Sí. Por eso, el Gobierno provincial debería darle la
cobertura, la seguridad jurídica al que adhiere de la provincia de que no le
van a poder reclamar.
—¿Qué
expectativas tiene respecto de lo que podría generar el blanqueo para el
Gobierno de Macri?
—El Gobierno ha sido cauto en las cifras o
expectativas, sobre todo para superarlas. Creo que por el nivel de consultas,
el blanqueo va a ser exitoso. Nosotros creemos que pueden ser entre 40 y 60 mil
millones de dólares los que se declaren. Quizá lo que juega en contra son los
escepticismos, los miedos a posibles cambios en el futuro de la gestión actual
y el hecho de que hay muchos detractores a este régimen que hoy están haciendo
mucho ruido y que hacen dudar de la posible continuidad en el tiempo. El temor
o lo que juega en contra de estas muy buenas expectativas es eso. No se sabe
cuánto dinero no declarado hay de argentinos en el exterior. Se habla de cifras
muy dispares, pero creo que van a ingresar 40 o 60 mil millones de dólares.
—Si bien el
blanqueo vino atado con la ley de pago a los jubilados, ¿cuáles cree que son
los otros objetivos del Gobierno?
—Es cierto, el impuesto especial que se paga para
adherir a este blanqueo está destinado para la reparación histórica a los
jubilados. A futuro esto va a significar la generación, por un lado, de nuevos
impuestos; porque este dinero si bien en parte va a estar incorporado a la
actividad económica en Argentina, aún quedando en el exterior, va a generar el
pago de impuestos y eso en definitiva se traduce en un beneficio para el país.
Por otra parte, sobre todo, en los opciones para no pagar el impuesto está la
de suscribir bonos, que significa la cobertura y necesidad de financiamiento del
Gobierno; a esto sobre todo lo que veo en los fondos comunes de inversión que
son los proyectos productivos macro, que ahí entiendo que puede haber un dinero
importante que ingresa en la economía real con todo lo que eso significa en
cuanto a la generación de empleo y al movimiento de la economía.
EL DATO
40 o 60 mil millones de dólares son
las expectativas de Daniel Lejtman sobre este blanqueo de capitales.
¿Adherirá Entre Ríos al blanqueo de capitales?
María Alejandra Viola fue la diputada provincial de
Cambiemos que ingresó a la Cámara Baja un proyecto de ley a través del cual promueve
la adhesión de nuestra provincia a la ley de “Régimen de Sinceramiento Fiscal”.
En el texto de la norma, la legisladora destaca que la ley prevé la cobertura
contra los impuestos provinciales que regula la Administradora Tributaria de
Entre Ríos (ATER). En ese sentido, señala que la adhesión otorgará seguridad
jurídica ante alguien que quisiera regularizar dentro del régimen nacional.
Al respecto, en uno de los artículos la autora detalla
que los contribuyentes con domicilio fiscal en la provincia que quieran
blanquear sus capitales “serán liberados del pago de los impuestos de ingresos
brutos, sellos e impuesto a la transferencia gratuita de bienes, que tuvieran
origen en los bienes y tenencia de moneda declarados en forma voluntaria y
excepcional de acuerdo a dicha norma”.
“La garantía de éxito del blanqueo dependerá de que se
concrete esta adhesión, porque la no cobertura contra impuestos como ingresos
brutos o sellos, traería aparejado la inseguridad jurídica ante alguien que
quisiera regularizar dentro del régimen nacional, quedando expuesto a reclamos
del fisco provincial y a la aplicación de la Ley Penal Tributaria que rige por
esos tributos provinciales”, explicó la legisladora en el texto.
A la hora de argumentar por qué el gobernador Gustavo
Bordet y el oficialismo provincial deberían dar visto bueno a la ley de
Mauricio Macri, la legisladora también apeló al contexto económico y financiero
que atraviesa la provincia. En relación a ello, Viola aseguró que Entre Ríos
“no está ajena a las necesidades de los recursos genuinos, por lo que debe
acompañar sin dilación lo establecido en la ley 27.260”.

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